
Creando lámparas UV que no dañan el planeta
Seamos honestos: las lámparas UV-C tradicionales para la desinfección son realmente problemáticas. Debido a los materiales tóxicos que contienen y al hecho de que suelen fallar justo cuando más se necesitan, son más una fuente de problemas que una solución. Queríamos cambiar eso. Buscamos un diseño que fuera realmente ecológico y que durara lo suficiente como para no tener que tirar constantemente las bombillas viejas a la basura.
Materiales mejores y menos desorden
Las lámparas antiguas suelen contener cosas que no deberían encontrarse en vertederos. Si una de ellas se rompe, hay que lidiar con residuos peligrosos y fugas tóxicas. No es nada bueno.
Hemos reemplazado esas lámparas por opciones sin halógenos y con menor contenido de mercurio (o incluso sin mercurio). Ahora, si una lámpara falla, no hay necesidad de preocuparse por posibles derrames tóxicos.
También utilizamos cuarzo sintético de alta pureza para el vidrio. ¿Por qué? Porque el vidrio normal se vuelve opaco con el tiempo, debido a un proceso llamado solarización. Cuando eso ocurre, la luz UV ya no puede salir. Al usar este cuarzo, el vidrio permanece transparente y la longitud de onda de 254 nm se mantiene estable durante mucho más tiempo.
Evitando el desgaste prematuro
No hay nada peor que la interrupción del funcionamiento de las lámparas debido a su desgaste prematuro. Es una pérdida de tiempo y dinero.
Pasamos mucho tiempo investigando cómo evitar que las lámparas se agoten antes de tiempo. Optimizamos la capa de emisión del cátodo para evitar el “sputtering”, ese efecto molesto en el que se acumulan depósitos metálicos en el interior del vidrio. Esto permite que la intensidad de la luz se mantenga constante durante miles de horas.
Un consejo importante
Estas lámparas de larga duración son un poco exigentes en cuanto a la alimentación eléctrica. Si el balastro tiene una corriente de fluctuación alta, las lámparas seguirán desgastándose rápidamente. Para lograr la vida útil que prometemos, es necesario utilizar un balastro electrónico de alta frecuencia. Es un detalle pequeño, pero marca toda la diferencia.
Instalación sencilla y seguridad real
No queríamos que tuvieras que reemplazar todo tu sistema solo para ser más ecológico. Estas lámparas están diseñadas para reemplazar directamente a las antiguas. Sus bases y conexiones cumplen con los estándares internacionales, por lo que se adaptan perfectamente. Sin conexiones extrañas, sin cortocircuitos, sin problemas.
Pero la verdadera ventaja no es solo para el planeta. Al no tener que reemplazar las bombillas cada pocos meses, tus técnicos no estarán expuestos constantemente a la radiación UV o a los vapores de mercurio. Es simplemente más seguro. Hemos creado estas lámparas pensando en su estabilidad y durabilidad, no en un ciclo de reemplazo rápido.