
Cuando una pieza de repuesto debe llegar desde el extranjero en un mes por vía aérea, su prensa no puede quedarse inactiva. Nosotros fabricamos lámparas de curado UV personalizadas, las cuales se entregan en 7 días. Estas lámparas están diseñadas para trabajar con materiales sensibles al calor. Además, contamos con un catálogo de unidades listas para uso, en caso de que necesite algo rápidamente.
Lo importante detrás de todo esto
Nuestras lámparas utilizan lámparas de vapor de mercurio de alta presión, ajustadas para emitir un espectro de luz estable en 365 nm y 385 nm. La intensidad de radiación alcanza entre 12–15 W/cm² en la zona donde se produce la curación. La dosis de radiación es de 1,200–1,800 mJ/cm² por pasada. Esto permite una curación instantánea: los fotoiniciadores activan los oligómeros, quienes a su vez se unen entre sí, permitiendo que la capa de tinta se solidifique completamente, sin generar calor excesivo en el material.
Los reflectores están hechos de aluminio anodizado de alta pureza, con un recubrimiento dicróico. Esto permite que más luz UV llegue a la zona donde se produce la curación, mientras que menos luz infrarroja llega a la superficie. Esto facilita la penetración de la luz a través de capas gruesas de tinta, elimina el problema de adherencia superficial y garantiza una buena adhesión del producto. Las lámparas no generan ozono, por lo que no es necesario utilizar sistemas de extracción adicionales, evitando así el envejecimiento prematuro de los polímeros causado por el ozono.
Por qué esto es útil para usted
Su tarea es mantener la prensa en funcionamiento, al mismo tiempo que protege los materiales sensibles al calor, como el PET, las hojas finas, las etiquetas sensibles al tacto y los gráficos con soporte de espuma. Nuestras lámparas permiten una curación completa a velocidades de hasta 300 m/min, por lo que no necesita reducir la velocidad para mantener las temperaturas dentro de los límites adecuados.
El consumo de energía es bajo, ya que el sistema solo se activa cuando se realiza la curación. La vida útil de las lámparas es de 1,000–1,500 horas, con una retención del 80% de su rendimiento, lo que reduce la necesidad de reemplazarlas. Y cuando el plazo es corto, no tendrá que esperar mucho tiempo: nosotros realizamos la configuración, las pruebas y el envío en poco tiempo.
Estos son los detalles que garantizan la eficacia del producto
Es fundamental que la lámpara se adapte perfectamente a su sistema. Debe comprobarse la longitud del arco eléctrico, el ajuste final y la geometría de los reflectores en relación con su módulo de curación. Si los reflectores no coinciden, la intensidad de radiación disminuye y algunos sectores no se curan adecuadamente. Asegúrese de que su fuente de alimentación pueda manejar la tensión operativa de la lámpara y los pulsos de encendido.
En películas finas y transparentes, mantenga las temperaturas superficiales por debajo de 60 °C, controlando la cantidad de luz infrarroja y ajustando la distancia entre la lámpara y la superficie. De lo contrario, podría haber problemas como ondulaciones en la superficie. Planifique un tiempo de calentamiento de 3–5 minutos para lograr una emisión de luz estable, y planifique sus tareas en función de eso.